sábado, 23 de agosto de 2008

Tiempo de Feminismo.Celia Amorós



Tiempo de Feminismo.
Celia Amorós
Editorial Cátedra. Madrid 1997.
Reseña realizada por
©Simón Royo Hernández

Acostumbrados a la rápida producción escrita de nuestro tiempo, muchos de nosotros, al leer los clásicos de la filosofía universal, hemos añorado esas épocas lejanas en las que los estudiosos elaboraban pacientemente sus obras, durante años, madurando y reelaborando sus pensamientos para ofrecerlos después de una larga navegación. Pero tal nostalgia se nos demuestra infundada ante la presente obra. Estamos frente un libro que condensa diez años de reflexión en torno a las relaciones entre Feminismo e Ilustración. Una década de investigación que se nos ofrece magistralmente articulada por la directora del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid.

La necesidad de estructurar un discurso feminista en la actualidad ha exigido esta reconstrucción de los vínculos que tal movimiento tiene con el proyecto ilustrado; la recuperación de las sendas perdidas que nos pueden permitir proseguir hacia el cumplimiento de los ideales emancipatorios de la filosofía moderna. Para colaborar en dicha empresa colectiva ha sido imprescindible la denuncia y corrección de los extravíos y deficiencias, tanto epistemológicas como éticas, que tal empeño ha supuesto desde el Renacimiento a nuestros días.

El pensamiento es ejercido aquí polémicamente, no se concibe otra manera, en primer lugar respecto a lo digno de recuperar en la historia que nos precede y en segundo lugar, en relación con el desvelamiento de las incoherencias de la razón universal. Entre los referentes polémicos del Feminismo Ilustrado encontramos no sólo a la razón patriarcal que a veces postula la igualdad en teoría con tanta obstinación como la incumple en la práctica; sino también el denominado Feminismo de la diferencia, que, aliado del movimiento de impugnación de la modernidad que se ha dado en llamar postmodernismo, se identifica con las caracterizaciones irracionales con las que se ha querido calificar a las mujeres, renunciando por ello a la reivindicación de la igualdad, basada en la capacidad racional de toda la especie.

La formación histórica del sujeto moderno se nos revela aquí como un proyecto inacabado que es necesario proseguir. El sujeto ilustrado, el ciudadano de las Declaraciones de Derechos Universales sin distinción de sexo, raza o religión, no es una realidad social alcanzada, sino un camino con altibajos que, pese a sus dificultades, no ha hecho más que avanzar a lo largo de la Modernidad.

La autora del estudio que reseñamos nos ofrecerá una definición del Feminismo que no se concibe fuera de la Modernidad: "Entendemos por feminismo, de acuerdo con una tradición de tres siglos, un tipo de pensamiento antropológico, moral y político que tiene como su referente la idea racionalista e ilustrada de igualdad entre los sexos" (p.70). Una tradición crítica y, sobre todo, autocrítica, la mejor prueba de esto último es el libro que nos ocupa.

Estamos ante una línea de pensamiento que precisamente para continuar su andadura en la actualidad, realiza una investigación retrospectiva, con la finalidad de ubicarse en relación con los caminos emancipatorios ya transitados orientándose hacia los todavía por recorrer.

Para saber el grado de Ilustración de una sociedad nada mejor que pasarle un test de feminismo, ya que el grado de emancipación femenina nos alerta sobre el grado de emancipación en general. Así se demuestra que las reivindicaciones de igualdad y universalidad, nódulos de la Modernidad, son las plataformas sobre las que la mujer ha podido acceder a una serie de derechos de participación socio-política que les han sido sistemáticamente vedados con anterioridad. El caso del sufragio universal es, aunque no el único, suficientemente significativo a este respecto.

Todos, hombres y mujeres, nacemos en una sociedad ya constituida y siempre en proceso de reconstitución, gozamos de ciertos derechos y libertades por los que no hemos luchado, sino que se los debemos a quienes, dando muchas veces sus vidas por promover su consecución, nunca pudieron gozar de ellos. Por eso tenemos contraida una deuda histórica y nuestras actitudes prácticas no pueden partir de cero y transitar desde el vacío, sino que tienen que inscribirse ya desde sus titubeantes comienzos en uno de los caminos abiertos por los predecesores; a partir de los cuales podran explorarse nuevas rutas y abrirse nuevas perspectivas, siempre adecuándose al presente en favor del futuro. También al nacer nos encontramos con una serie de injusticias socio-políticas que tienen su historia, sus defensores y sus representantes. Existe junto a la Historia de la Emancipación Humana una Historia Universal de la Infamia. Los dos bandos no son tan fáciles de delimitar como parece, porque las actitudes y reflexiones de los seres humanos son a menudo ambiguas y pecan de graves incoherencias. Recuperar lo coherente y combatir la irracionalidad en la sociedad, la Historia y en uno mismo, simboliza la gimnasia democrática de la filosofía de la modernidad, que pide constantes actualizaciones.

El recorrido historico-filosófico que lleva a cabo Celia Amorós en Tiempo de Feminismo constituye uno de esos procesos de feedback indispensables y permanentemente necesarios para la adquisición de una mayor coherencia colectiva. Un ejercicio genealógico por parte de una intelectual comprometida con el desbaratamiento de los prejuicios y los mitos, a través de la reconstrucción crítica de sus orígenes históricos. Aquí puede apreciarse el cumplimiento de la labor social del intelectual que, en palabras de Foucault, consiste en interrogar de nuevo las evidencias y los postulados, cuestionar los hábitos, las maneras de hacer y de pensar; disipar las familiaridades admitidas, retomar la medida de las reglas y las instituciones a partir de esta reproblematización... y, en fin, participar en la formación de una voluntad política (desempeñando su papel de ciudadano).

Celia Amorós, ciudadana y filósofa, no escribe sólo un libro feminista, sino nos aporta una reflexión filosófica sobre el feminismo. Su itinerario va en busca de la formación del suelo nutricio de la igualdad, que culminará en la concepción moderna de la subjetividad.

El nominalismo e individualismo de Duns Escoto, en la Baja Edad Media, constituye el punto de partida que nos llevará hasta el Renacimiento, cuyo significado para las mujeres es calificado como un alborear sin mañana; un oscuro amanecer que contanrá entre sus destellos con la prematura figura de Christine de Pizan (s.XV). Se estudiarán a continuación las virtualidades emancipatorias y reaccionarias de la Reforma protestante, buen ejemplo de los movimientos cuyas valoraciones han de resultar ambiguas para las mujeres y coextensivamente, para el proyecto ilustrado.

Con el análisis del cartesianismo se recupera una figura fundamental e injustamente olvidada, la de Poulain de la Barre (s.XVII), ya genuinamente moderno al trasponer la epistemología cartesiana en el ámbito social (pragmatización del cogito) y arribar, consecuentemente, a la proclamación de la igualdad de los sexos. La recuperación de este avanzado pensador que se situa entre Descartes y Rousseau es uno de los muchos méritos del libro que nos ocupa. La ineludible Mary Wollstonecraft y su Vindicación de los Derechos de la Mujer (1792) constituye el siguiente paso importante de los caminantes ilustrados, cuyas trayectorias resultarán exhaustivamente detallada a lo largo del libro que tenemos entre las manos.

Muchos otros personajes pueblan este escrito. Su autora dialoga con ellos socráticamente para provocar como efecto terapéutico, la fundamentación de una doctrina de la emancipación feminista, vinculada con la emancipación en general; la construcción de un discurso que hunde sus raíces más contemporáneas en dos líneas tan dignas de cruce como son la sartreana y la habermasiana.

Sería alargar demasiado esta reseña proseguir indicando las fuentes transitadas por un libro cuya alta erudición no implica aridez de lectura y que gratificará a cualquiera que se acerque a él; puesto que ilustrará en igual medida al especialista en filosofía y a cualquier otra persona con inquietudes intelectuales.

FEMICIDIO




TERESA DEL VALLE CATEDRÁTICA EMÉRITA DE ANTROPOLOGÍA SOCIAL


M e dirijo explícitamente a la violencia que se ejerce contra las mujeres y que se califica de «violencia feminicida» que abarca, entre otras: la familiar y la de su pareja, patrimonial, física, psicológica, sexual y que son categorías surgidas de la identificación de situaciones reales. Los móviles para esta clase de violencia se relacionan con el hecho de que la víctima es mujer e incluye, entre otras, variables de edad, situación económica, religión, ideología política. En muchos casos la violencia proviene de mandatos culturales como sería el castigo de muerte por adulterio. En otros se utiliza como arma política como sucede con las violaciones utilizada como arma salvaje en un conflicto armado. En la mayor parte de los casos se realiza en la vivienda que está a su vez amparada por una sofisticada elaboración de lo que representa como refugio del cuidado, atenciones y amor. El término feminicidio lo tomo del excelente trabajo que bajo la dirección de la antropóloga y parlamentaria Marcela Lagarde, se llevó a cabo por encargo de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión-LIX Legislatura y publicado como Geografía de la violencia feminicida en la República Mexicana en 2006.
Hay ya muchas autoras y algunos autores que afirmamos que este tipo de violencia se tiene que analizar desde La Crítica Feminista. Hacerlo desde otros marcos que no tengan en cuenta un saber elaborado para descubrir las desigualdades de género y especialmente para desentrañarlas, analizarlas y ver cómo se convierten no solamente en desigualdades sino en prácticas establecidas que desencadenan un tipo de violencia dirigida a las mujeres, es inútil. Para la mayoría se queda en un acontecimiento triste que genera artículos en los periódicos, repulsa social. Sin embargo la herida social permanece. Las mujeres de distintas edades reflexionan: podría haberme pasado a mí y eso se extiende a las hijas, las nietas, sobrinas, amigas, alumnas como una mancha de aceite que se expande y que es difícil de quitar. También genera miedo no hacia cosas extraordinarias sino hacia aquellas que forman parte de la vida cotidiana: pasear de noche, participar en las fiestas, habitar el hogar, hacer opciones de libertad que en última instancia pertenecen al ámbito de los derechos humanos. Y se convierten en extraordinarias cuando se instaura el temor por el acoso, la amenaza, la agresión y hasta la muerte. Las personas adultas nos volvemos hacia las jóvenes para comunicarles nuestra preocupación y transmitirles el miedo. Los medios de comunicación, ante el asombro que causa el feminicidio, abren interrogantes acerca de lo que pudieron ser los móviles de una muerte, un maltrato continuado. De cómo se sintieron las víctimas poco se sabe ya que es difícil hablar de ello porque la agresión se instaura en la intimidad del yo. Pero también por miedo, porque ese tipo de agresión es paralizante. Y en otras ocasiones, porque ya no están con nosotras.
En el análisis feminista la violencia que genera desigualdades y que en muchos casos llega a convertirse en feminicidio no puede analizarse como un hecho aislado producto de excesos que desculpabilizan como serían los del alcohol, las drogas o peor aún el exceso de los celos como expresión del amor posesivo. Es frecuente que todo ello vaya acompañado de una descripción de comportamientos normales del agresor que incluyen declaraciones de la vecindad, compañeros de trabajo que aseguran la normalidad del personaje. Frases como «era una persona amable que saludaba siempre» en el portal, ascensor, escaleras, son frecuentes. Y con ello, el asombro compartido de los que alguna vez se cruzaron. Todavía no me queda claro si con ello se quiere poner de manifiesto el horror de lo acaecido por inexplicable o la capacidad de transformación del agresor de vecino amable en asesino lo que por otro lado contribuye a aumentar la sensación de indefensión porque cualquiera puede convertirse en posible agresor. Tampoco se si se utilizan estas referencias al comportamiento normal para disminuir la culpabilidad o como un atenuante para la enajenación con la que se pudiera aminorar la culpa.
También en la reflexión sobre la violencia de género es importante tener una visión amplia y dinámica acerca de la importancia de la socialización temprana para ver cómo se inicia a la niña, al niño en su identidad y en el conocimiento y respeto de las identidades ajenas. Los modelos de las personas adultas influyen en ello. El antagonismo hacia el otro, la otra, van elaborando las referencias así como el valor que se atribuye a los comportamientos, tareas, formas de relación, de ocio de cada persona. La manera en las que iniciamos en los comportamientos de igualdad, de fluidez entre las tareas asignadas a los adultos en la casa. La manera de cómo se distribuye el espacio en la casa: frente al televisor, en la mesa, en las habitaciones o la valoración de las tareas realizadas por la madre frente a las que realiza el padre. Me parece difícil que la niña, el niño se eduquen en compartir tareas si ven que los mayores no lo hacen. La educación en la equidad tiene que ver con las consideraciones básicas del reconocimiento del valor de las personas por lo que son de manera que los roles no estén ya mediatizados por ser niño o niña porque ello se traducirá en la diferenciación en la adolescencia, en la juventud, en la edad adulta y en la vejez. Esto a su vez se ve reforzado por los «mandatos de género». Se entiende por estos últimos aquellas asignaciones diferenciadas en las que está presente el peso de la tradición de la cultura, de los valores y creencias. Los hay que abarcan desde el campo de la sexualidad hasta los atributos con que se definen a las mujeres y o a los hombres. Las maneras mediante las cuales diferencias entre niños y niñas marcan ya desigualdades. Con frecuencia los niños tienen una mayor libertad para ocupar más espacios, para transitarlos y se otorga un mayor protagonismo a actividades, cualidades consideradas masculinas.
Las dificultades que existen en la actualidad para que las mujeres puedan compatibilizar de manera armónica lo que es su vida personal, su vida laboral y su vida familiar también contribuyen a las diferencias que generan desigualdades entre las mujeres y los hombres.
Frente al análisis de las situaciones que inciden en desigualdades que desembocan en la violencia de género cabe también hablar de nuevas socializaciones. Abarcarían nuevos aprendizajes para superar comportamientos excluyentes hacia las mujeres. Incluirían la reflexión sobre las prácticas culturales que estereotipan comportamientos de manera que la superación de los estereotipos se vea como una expresión de libertad más que de salida de la norma. Resaltaría la repulsa hacia el cultivo del dominio masculino sobre la mujer como una forma de progreso ya que propiciaría comportamientos más fluidos e igualitarios.
Es evidente que los cambios suponen pérdida de beneficios para muchos varones mientras que suponen oportunidades que repercuten favorablemente en las vidas de las mujeres. Y finalmente pensar que cuanto más igualitar ia sea una sociedad más se beneficiará de aportaciones provenientes de las mujeres que de lo contrario se habrían perdido. En resumen: la sociedad no solamente no pierde sino que se enriquece.
Deseo profundamente que este sea el último artículo que tenga que escribir sobre el tema. Hoy lo llevo a cabo como una expresión pública de acompañamiento a la familia de Nagore Laffage. Estoy segura que mucha gente coincidimos en la repulsa al hecho y en la cercanía a su dolor. Considero que la violencia sexista cualquiera que sea es una lacra que corroe a la sociedad. El feminicidio es la expresión más extrema de la negación de la mujer. Y es por ello que requiere de un esfuerzo de toda la sociedad el cuestionar la desigualdad y socializarnos en la equidad real entre mujeres y hombres.

sábado, 19 de julio de 2008

desde alasmujeresnadanosesajeno 19 Jul 2008




Sin nombres, sin rostros ni rastros y la celebración de la fiesta nacional de Colombia, y el nacionalismo sólo esta contra los secuestros, pero no por los ejecutado/as
'Civiles en la mira'

Sin nombres, sin rostros ni rastros
Jorge Eliécer Pardo

Premio nacional de cuento sobre desaparición forzada “Sin Rastro”

tomado de ips del blog de C. Viera

A las amorosas mujeres colombianas

Como a mis hermanos los han desaparecido, esta noche espero a las orillas del río a que baje un cadáver para hacerlo mi difunto. A todas en el puerto nos han quitado a alguien, nos han desaparecido a alguien, nos han asesinado a alguien, somos huérfanas, viudas. Por eso, a diario esperamos los muertos que vienen en las aguas turbias, entre las empalizadas, para hacerlos nuestros hermanos, padres, esposos o hijos. Cuando bajan sin cabeza también los adoptamos y les damos ojos azules o esmeralda, cafés o negros, boca grande y cabellos carmelitas. Cuando vienen sin brazos ni piernas, se las damos fuertes y ágiles para que nos ayuden a cultivar y a pescar. Todos tenemos a nuestros NN en el cementerio, les ofrecemos oraciones y flores silvestres para que nos ayuden a seguir vivos porque los uniformados llegan a romper puertas, a llevarse nuestros jóvenes y a arrojarlos despedazados más abajo para que los de los otros puertos los tomen como sus difuntos, en reemplazo de sus familiares. Miles de descuartizados van por el río y los pescadores los arrastran a la playa a recomponerlos. Nunca damos sepultura a una cabeza sola, la remendamos a un tronco solo, con agujas capoteras y cáñamo, con puntadas pequeñas para que no las noten los que quieren volver a matarlos si los encuentran de nuevo. Sabemos que los cuerpos buscan sus trozos y que tarde o temprano, en esta vida o la otra, volverán a juntarse y, cuando estén completos, los asesinos tendrán que responder por la víctima. Si la justicia humana no castiga a los verdugos, la otra sí los pondrá en el banquillo de los que jamás volverán a enfrentarse a los ojos suplicantes de los ultimados.

Esta noche hemos salido a las playas a esperar a que bajen otros. Nos han dicho que son los masacrados hace varias semanas, los que sacaron a la plaza principal y aserraron a la vista de todos. Quiero que venga un hombre trabajador y bueno como los pescadores y agricultores de por allá arriba y que yo pueda hacerle los honores que no le dieron cuando lo fusilaron. Mis hermanas tirarán las atarrayas y los chiles para no dejarlos pasar, uno no sabe si el que le toca es el sacrificado que con su muerte acabará la guerra. Aquí todas creemos que nuestros difuntos prestados son los últimos de la guerra, pero en los rezos nos damos cuenta de que es una ilusión. Cuando traen ojos se los cerramos porque es triste verles esa mirada de terror, como si en sus pupilas vidriosas estuvieran reflejados los asesinos. Nos dan miedo esos hombres armados que quedan en el fondo de los ojos de los muertos, parecen dispuestos a matarnos también. Muchos párpados ya no quieren cerrar y, dicen en el puerto, que es para que no olvidemos a los sanguinarios. Los enterramos así, con el sello del dolor y la impunidad mirando ahora la oscuridad de las bóvedas.

Algunos están comidos por los peces y los ojos desaparecidos no dan señales del color de sus miradas. A muchos de los que nos regala el río y no tienen cara, nosotras les ponemos las de nuestros familiares desaparecidos o perdidos en los asfaltos de las ciudades. Pegamos las fotografías en los vidrios de los ataúdes para despedirlos con caricias en las mejillas. Fotos de cuando eran niños, con sus caras inocentes. Las novias hacen promesas, las esposas les cuentan sus dolores y necesidades y las madres les prometen reunirse pronto donde seguramente Dios los tiene descansando de tanta sangre. Las solteras les piden que les traigan salud, dinero y amor. Y cuando las palomas anidan en las tumbas es el anuncio de que deben emigrar para otra parte de Colombia o para Venezuela, España o los Estados Unidos.

Los primeros meses poníamos en sus lápidas las tristes letras de NN y debajo un número para que todos supieran que era un muerto con dueño, o mejor un desparecido reencontrado. Cuando nadie viene por ellos y las autoridades también los dejan a la buena de Dios, los dueños de los cadáveres los rebautizan con los nombres de sus muertos queridos. Es como un nacimiento al revés: parido entre el agua del río y lavado después en la arena. Les llevamos flores, les encendemos veladoras y les regalamos rosarios completos y unos cuantos responsos. Todas sabemos que en cada rescatado hay un santo.

Los lunes nos reunimos en un rezo colectivo porque ya todas tenemos muertos y sabemos que están muy solos y que todavía sienten la angustia de haber sido degollados, descuartizados o ejecutados con desmayo en la humillación. El dolor produce una mueca que nos hace respetar más al sacrificado. A los aterrorizados les tenemos más amor y consideración porque uno nunca sabe cómo es ese momento de la tortura lenta y cómo enfrentaron las motosierras, las metralletas, los cilindros bomba.

Cuando oímos los llantos colectivos de las viudas errantes buscando a sus muertos, en peregrinación por las riveras, como nuevos fantasmas detrás de sus maridos, les damos los rasgos corporales y les entregamos los cadáveres recuperados. Lloramos con devoción y esa misma noche se los llevan envueltos en costales de fique, sábanas viejas, en barbacoas o en los cajones simples que nosotras hemos alistado para los difuntos santificados. Romerías con linternas apuntando el infinito con estrellas como pidiendo orientación al cielo para no perderse en los manglares, tras la huella invisible del río. Lloran como nosotras la rabia de la impotencia. Cuando no encuentran al que buscan nos dejan su foto arrugada porque ya no importa tanto la justicia de los hombres sino la cristiana sepultura de los despojos.

Nos hemos contentado con recibir y adoptar pedazos porque tener uno entero es tan difícil como el regreso de nuestros muchachos que reclutaron para la muerte. Ellos no volverán, mucho menos las noticias porque la guerra se los come o los ahoga. Cuando no se los traga la manigua, los matan las enfermedades de la montaña o el hambre.

Nos han dicho que no somos los únicos en el puerto, que en Colombia los ríos son las tumbas de los miserables de la guerra. Los viejos nos han dicho que siempre los ríos grandes y pequeños albergan a las víctimas, desde la violencia entre liberales y conservadores de los siglos pasados cuando venían inflados, flotando, con un gallinazo encima.

Al reemplazar el NN en la lápida por el nombre de nuestro esposo o hijo, la energía que viene del cemento es como la que sentimos cuando nos abrazábamos antes de la desaparición. Lo sabemos porque al golpear la pared y empezar las conversaciones secretas, después de las palabras, aquí estamos, no estás solo, nos llega un vientecito tibio como el calor de los cuerpos de nuestros seres inmolados. Los santos asesinados son los mismos en todo el mundo, en todas las guerras y nosotras lo sabemos sin decírnoslo. A algunas de nuestras vecinas les han dicho que se vayan del puerto, que busquen en las ciudades un mejor porvenir para los niños y muchas se han ido sin regreso posible. Entonces regalan o encargan a su muerto, a su Alfredo o Ricardo, a su Alfonso o Benjamín, para que los guíe y cuide en los largos y miedosos tiempos del errabundaje. Así el puerto se ha quedado con muy pocos niños y las adolescentes desaparecen antes de que los padres las saquen de las zonas de candela. Por eso creemos que nuestros muertos, los descendientes sacrificados que nos da el río, reemplazarán a tantas familias que mendigan por Colombia. Mi esposo seguramente ha sido redimido por otra madre desconsolada, más abajo de aquí, porque hemos sabido que lo arrojaron desnudo y dividido, lo acusaban de enlace de los grupos armados. Tendrá otras manos y otra cabeza, pero no dejará de ser el hombre que amaré por siempre, así me lo hayan arrebatado untado con mis lágrimas. Se me ha acabado el agua de mis ojos pero no la rabia. El perdón, el olvido y la reparación, han sido para mí una ofensa. Nadie podrá pagar ni reparar la orfandad en que hemos quedado. Nadie. Ni siquiera el río que nos devuelve las migajas, nos da la comida para vivir y nos entrega los muertos para no perder la esperanza.

Nuestro cementerio no es de desconocidos como pretendieron hacernos creer. Nosotras no pedimos a nuestros muertos números de suerte ni pedazos de tierra para una parcela, pedimos paz para los niños que aún no entran en la guerra a pesar de que a muchos de nuestros sobrinos los han quemado o arrojado al agua. Los niños no llegan a las playas, no son pescados por manos bondadosas. Dicen que a ellos los rescata un ángel cuando los asesinan. El río los purifica.

Después de tantas noches de cielo hechizado, de tanto llanto contenido, mi hija ha quedado viuda. Por eso está conmigo esta noche en la orilla, rezando para que baje un hombre por quien llorar junto a nosotras. Más arriba hay chorros de linternas. Sabemos que cada uno tiene los muertos que el río buenamente le entrega. No importa que seamos un pueblo de mujeres, de fantasmas, o de cadáveres remendados, no importa que no haya futuro. Nos aferramos a la vida que crece en los niños que no han podio salir del puerto. A nuestras criaturas inocentes las hemos dejado dormidas para salir a pescar a los huérfanos de todo. Mañana nos preguntarán cómo nos fue y nosotras les diremos que hay una tumba nueva y un nuevo familiar a quien recordar.

Bajan canoas y lanchas. No sabemos si estamos dentro de un sueño o nosotras flotamos despedazadas en el agua turbia, en espera de unas manos caritativas que nos hagan el bien de la cristiana sepultura.

lunes, 14 de julio de 2008

FORO FEMINISTA EUROPEO


Foro feminista europeo
Varias redes europeas de mujeres, incluyendo el programa WPP, con sede en Holanda, organizan actualmente el Foro Feminista Europeo (European Feminist Forum EFF), que deberá tener lugar del 13 al 15 de julio de 2008 en Varsovia, Polonia. El EFF es tanto un proceso como un acontecimiento. Busca volver a politizar el movimiento feminista en Europa y explorar las agendas feministas de Europa hoy en día. En esta fase del proceso, se están creando grupos afines (Affinity Groups). Dichos grupos elegirán un tema de trabajo, desarrollando contenidos sustanciales que permitan hacer más fructíferas las discusiones durante el EFF. El WPP hace parte del Comité organizativo del EFF, así como del Grupo de afinidad sobre paz y seguridad. Para mayor información, por favor consulta los diversos temas que tratarán los grupos afines en el punto Web de EFF:

La fallecida Dra Susana Miller coofundadora y miembra activa de la Friederich-Ebert-Stiftung (Cooperación Internacional Alemana)


La Friedrich-Ebert-Stiftung
cuenta con 70 representacio nes
en países de África, Asia, el Oriente Próximo y Latino -
américa. Alrededor de 70 colaboradores alemanes,
asistidos por un gran número de personas contratadas a
nivel local, realizan y coordinan múltiples proyectos
de desarrollo sociopolítico y de fomento de
iniciativas en el ámbito económico y social.
La Fundación destina aproximadamente la mitad
de su presupuesto anual a la labor internacional.
Colabora con organizaciones y representantes de
los ámbitos político, económico, sindical y científi
co, de los medios de comunicación y de la cultura
así como con diversas asociaciones.
La Fundación percibe su compromiso con los países en
desarrollo como una contribución a los siguientes objetivos:
– fomentar la paz y la comprensión entre los pueblos y
al interior de los países con los cuales colabora;
– democratizar las estructuras estatales y sociales y
fortalecer la sociedad civil;
– desarrollar mejores condiciones generales tanto políticas
como económicas y sociales;
– Consolidar el sindicalismo libre;
– desarrollar estructuras democráticas para medios de
comunicación independientes;
– facilitar y agilizar la cooperación regional y mundial
entre países y grupos de interés;
– afi anzar los derechos humanos.
La Friedrich-Ebert-Stiftung mantiene asimismo ofi cinas en
33 países de Europa Occidental, Central y Sudoriental, en
los países de la CEI así como en los Estados Unidos y Japón.
En estos países promueve el diálogo entre las fuerzas
democráticas a fi n de coordinar intereses, superar
confl ictos y diseñar nuevas opciones políticas. A
estos efectos colabora también en estas regiones
con representantes de una amplia gama de
grupos sociales y organizacio nes tales como sindicatos,
partidos políticos, centros educacio nales
e instituciones científi cas así como orga nismos
administrativos, ciudades y municipios.
En los Estados reformistas de Europa del Este la
Fundación apoya el proceso de democratización, la transición
hacia la economía de mercado y el desarrollo de la
sociedad civil. Al respecto hace hincapié en las áreas de la
política laboral, social, medioambiental y relativa a los
medios de comuni ca ción. Acompaña a dichos Estados en
el proceso de aproximación a la UE.
Por medio de su revista «Política Internacional y Sociedad»
y la publicación de las series «Europäische Politik» e «Politik
Info», la Friedrich-Ebert-Stiftung participa además muy
activamente en el debate alemán e inter nacional. La unidad
«Analisis de la Política Interna cional» realiza trabajos de
investigación en materia de polí tica exterior, integración
europea y política interna cional económica y social.
En sus sedes de Bonn y de Berlín la Friedrich-Ebert-Stiftung
realiza su labor científi ca y de asesora mien to, ambas con
una marcada orientaciónprác tica. Mediante sus foros de
debate sobre polí tica eco nómica, tecno lógica, laboral y
social, así como sobre historia social y contemporánea, la
Fundación aborda cuestiones de fundamental importancia
para la futura confi gu ración de la sociedad.
En forma paralela se fomenta el diálogo político y científi
co sobre problemas de política exterior y de seguridad.
Por medio de un número considerable de publicaciones,
los análisis y las opciones políticas que emanan de los
simposios científi cos, congresos especializados y demás
jornadas de debate se dan a conocer a un amplio público
compuesto por expertos políticos, econó micos y científi cos
y ciudadanos interesa dos.
La investigación de la historia social y con temporánea se
concentra en el en torno histórico de la demo cracia social
y de los sindicatos. El Archivo de la
Democracia Social y la biblioteca de
la Fundación, situa dos en Bonn, conser
van la «memoria no im pre sa e
im presa del movimiento obrero ». La
Casa Karl Marx, en Trier, complementa
la labor del de par tamento de investigación
histórica.
Colaboradores/as:
Presupuesto:
Actividades en
Alemania:
Actividades en
el extranjero:
Becas:
Biblioteca:
Archivo:
DATOS Y CIFRAS
La Fundación Friedrich Ebert fue creada en 1925 como
legado político del primer presidente del Reich alemán
elegido democráticamente.
Friedrich Ebert, un artesano socialdemócrata que de humildes
orígenes ascendió al cargo público más alto de su
país, promovió – ante el trasfondo de su propia y dolorosa
experiencia en cuanto a confrontación política – la creación
de una fundación que cumpliera los siguientes objetivos:
– fomentar la formación política y social de hombres y
mujeres de todas las esferas de la sociedad en un espíritu
de democracia y pluralismo;
– facilitar mediante becas a jóvenes dotados el acceso a
la educación superior y a la investigación;
– contribuir a la comprensión y a la cooperación inter nacionales.
Por medio de sus innumerables y variadas actividades, la
Friedrich-EbertStiftung, que fue proscrita en 1933 por los
nacionalsocialistas y reestablecida en 1947, continúa persiguiendo
estos tres objetivos.
Como institución privada y cultural sin fi nes de lucro, la
Fundación Friedrich Ebert está comprometida con los principios
y valores básicos de la democracia social.
HISTORIA
Friedrich-Ebert-Stiftung
www.fes.de
presse@fes.de
Godesberger Allee 149
53175 Bonn
Tel. ++49(0)228 883-0
Fax ++49(0)228 883-432
Hiroshimastraße 17
10785 Berlin
Tel. ++49(0)30 26935-6
Fax ++49(0)30 26935-951
Formación Política
Cooperación Internacional
Programa de Becas
Investigación y Asesoramiento
...en el espíritu de la
democracia social
Bonn
Berlin
Marzo de 2008
609 personas trabajan (en 2007) en
las sedes de Bonn y Berlín, en las academias
y en las ofi cinas a nivel de estados
federados y regiones así como en el
extranjero.
Aproximadamente 111 millones de
Euros (en 2007) que provienen sobre
todo de la Federación y de los estados
federados.
Tan sólo en Alemania participaron en
2007 más de 150.000 personas en
alrededor de 3.000 jornadas de formación,
foros de debate y congresos especializados.
Actividades en más de 100 países.
Alrededor de 2.000 estudiantes, de
ellos unos 270 estudiantes extranjeros,
se vieron benefi ciados por el programa
de becas en 2007. Más de 600 estu -
dian tes fueron incorporados ese mismo
año al programa.
La mayor biblioteca especializada en el
movimiento obrero alemán e internacional,
que cuenta con más de 700.000
volúmenes.
La colección más amplia de documentos
sobre la historia del movimiento
obrero en Alemania.

La Fundación Friedrich Ebert fue creada en 1925 como
legado político del primer presidente del Reich alemán
elegido democráticamente.
Friedrich Ebert, un artesano socialdemócrata que de humildes
orígenes ascendió al cargo público más alto de su
país, promovió – ante el trasfondo de su propia y dolorosa
experiencia en cuanto a confrontación política – la creación
de una fundación que cumpliera los siguientes objetivos:
– fomentar la formación política y social de hombres y
mujeres de todas las esferas de la sociedad en un espíritu
de democracia y pluralismo;
– facilitar mediante becas a jóvenes dotados el acceso a
la educación superior y a la investigación;
– contribuir a la comprensión y a la cooperación inter nacionales.
Por medio de sus innumerables y variadas actividades, la
Friedrich-EbertStiftung, que fue proscrita en 1933 por los
nacionalsocialistas y reestablecida en 1947, continúa persiguiendo
estos tres objetivos.

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Zum Tod von Prof. Dr. Susanne Miller (Fallece la profesora Dra Susana Miller)



Zum Tod von Prof. Dr. Susanne Miller

Am 1. Juli 2008 ist Susanne Miller im Alter von 93 Jahren in Bonn gestorben. Bis zu ihrem Tod war sie Vorsitzende der Arbeitsgemeinschaft verfolgter Sozialdemokraten (AvS). Jahrelang leitete sie die Historische Kommission der SPD. Als Wissenschaftlerin war sie eine der einflussreichsten Historikerinnen der Arbeiterbewegung. Als Sozialdemokratin ist sie bis zuletzt für ihre Überzeugungen eingetreten.

Susanne Miller wurde am 14. Mai 1915 im bulgarischen Sofia als Tochter einer bürgerlich-jüdischen Familie geboren. Sie wuchs zunächst in Wien auf und besuchte das humanistische Gymnasium. Nach der Rückkehr ihrer Familie nach Sofia, kam sie in Kontakt mit politisch linksstehenden Persönlichkeiten. Nach dem Abitur begann Susanne Miller mit dem Studium der Anglistik, Geschichte und Philosophie in Wien.

Zur Ergänzung ihrer Studien ging Susanne Miller für einige Monate als Au-pair-Mädchen in eine Wohlfahrtseinrichtung nach England und lernte in den Slumvierteln von London das Elend des englischen Proletariats kennen. Nach dem deutschen Einmarsch in Österreich im März 1938 kehrte sie nicht mehr nach Wien zurück. Sie nahm Verbindung zu englischen Sozialisten auf und schloss sich einer kleinen sozialistischen Splitterorganisation an, dem Internationalen Sozialistischen Kampfbund (ISK), dessen Mitglieder u.a. im englischen Exil und in Nazideutschland Widerstand leisteten. Zu den bleibenden Eindrücken der Londoner Zeit gehörten für sie die Begegnung mit politischen Emigranten aus verschiedenen Ländern, die in London zu einer Art „Sozialistischer Internationale“ zusammenfanden. In den Diskussionen mit deutschen Sozialisten verschiedener Gruppen sowie in Kontakt mit britischen Sozialisten und Gewerkschaftern entstanden Konzepte für den politischen und gesellschaftlichen Neuaufbau Deutschlands nach dem Krieg. In London lernte Susanne Miller ihren späteren Mann Willi Eichler kennen.

Miller und Eichler übersiedelten 1946 nach Köln, wo Eichler zum Chefredakteur der „Rheinischen Zeitung“ berufen wurde. Für Susanne Miller begann nun in der SPD eine intensive politische Tätigkeit. Sie wurde Mitglied in verschiedenen Gremien und beteiligte sich am Aufbau der Sozialdemokratie in Westdeutschland. Daneben war die sozialistische Bildungsarbeit ein wichtiger Schwerpunkt für sie.

Bei den Diskussionen in den 1950er Jahren um das neue SPD-Grundsatzprogramm – das Godesberger Programm – nahm Susanne Miller als Protokollantin eine wichtige Rolle ein.

Mit 45 Jahren nahm sie ihr Studium wieder auf und promovierte 1963 in Bonn bei Karl-Dietrich Bracher zum Thema „Das Problem der Freiheit im Sozialismus. Freiheit, Staat und Revolution in der Programmatik der Sozialdemokratie von Lassalle bis zum Revisionismusstreit“. Gemeinsam mit Heinrich Potthoff verfasste sie die „Kleine Geschichte der SPD“ – ein Bestseller, der bis heute mehrfach neu aufgelegt wurde. Sie wurde Mitarbeiterin der Kommission für Geschichte des Parlamentarismus und der politischen Parteien, veröffentlichte Editionen und Monographien und publizierte eine Fülle von Beiträgen und Untersuchungen zur Geschichte der Arbeiterbewegung.

Auf Vorschlag von Peter Glotz berief der SPD-Parteivorstand Susanne Miller 1981 zur Vorsitzenden der Historischen Kommission der SPD, ein Amt, das sie bis 1989 ausübte. Sie war außerdem Mitglied der Grundwertekommission der SPD.

Mit 81 Jahren übernahm Susanne Miller 1996 noch einmal eine neue Funktion. Nach dem Tod von Heinz Putzrath trat sie dessen Nachfolge im Vorsitz der Arbeitsgemeinschaft verfolgter Sozialdemokraten (AvS) an. Sie trug wesentlich dazu bei, dass die NS-Verfolgten und die Verfolgten des DDR-Regimes eine gemeinsame Arbeit anstrebten.

Besonders eng war Susanne Miller mit der Friedrich-Ebert-Stiftung verbunden. Sie leitete Seminare, war Referentin bei Veranstaltungen und unternahm Reisen für die FES. Bis 1999 war sie Vertrauensdozentin der Friedrich-Ebert-Stiftung und gehörte mehr als zwei Jahrzehnte dem Auswahlausschuss der Studienförderung an.

Das Zusammenbringen von Menschen mit gemeinsamen Zielen, ein offenes Ohr für ihre Sorgen und Nöte und der Einsatz für die Ideale der Sozialdemokratie gehörten ganz wesentlich zum Leben von Susanne Miller. Mit 90 Jahren, fast erblindet, hielt sie mit Hilfe von Antje Dertinger ihre Erinnerungen fest und zog die Bilanz: „So würde ich noch einmal leben“.



Weitere Informationen zu Susanne Miller finden Sie unter "Bestände" auf unserer Homepage und unter "Newsletter"

Informationen über Susanne Miller finden Sie u.a. hier:
Wikipedia
ITH
Neue Gesellschaft/Frankfurter Hefte Interview zum 90. Geburtstag von Susanne Miller
Neue Gesellschaft/Frankfurter Hefte Interview mit Susanne Miller 2004
Informationen aus der Bibliothek der Friedrich-Ebert-Stiftung zu Susanne Miller finden Sie hier

Meldungen zum Tod von Susanne Miller finden Sie unter:

SPD-Parteivorstand (Kurt Beck)
Vorwärts (Antje Dertinger)

martes, 8 de julio de 2008

MINISTERIO DE IGUALDAD PRESENTA LA CAMPAÑA "TOLERANCIA CERO"


El Ministerio de Igualdad presenta la campaña 'Ante el maltratador, tolerancia cero'
La empresa tiene un costo de 4 millones de euros y estará presente en todos los medios hasta finales de 2008
- Madrid - 08/07/2008


El Ministerio de Igualdad ha presentado la campaña contra la violencia de género bajo el lema Ante el maltratador, tolerancia cero, cuyo objetivo es el rechazo y el aislamiento social de aquellos que dañan a las mujeres. El organismo ha señalado que la violencia de género es el símbolo más brutal de la desigualdad, y que "se encuentra fundamentado en un patrón de conducta que sitúa a la mujer en una posición de supeditación o sometimiento al hombre", según ha informado el ministerio en un comunicado de prensa.


Una imagen de la campaña 'Ante el maltratador, tolerancia cero'- MINISTERIO DE IGUALDAD
La campaña tiene un costo de 4 millones de euros y estará presente hasta finales de 2008 en televisión, radio y prensa, con un total de 1.281 inserciones en estos medios, además de exterior e Internet. Ante el maltratador, tolerancia cero busca "la complicidad de los hombres en el rechazo contra la violencia de género y especialmente contra los maltratadores", además de que intenta mostrar las consecuencias de la violencia en los menores y la prevención de la violencia en mujeres con spots protagonizados por mujeres españolas e inmigrantes.

El Gobierno combate la violencia de género apoyado en la Ley contra el maltrato y el Plan Nacional de Sensiblización y Prevención, aprobado en el año 2006. Además, el ministerio a cargo de Bibíana Aído ha elaborado un plan de comunicación que incluye campañas de sensibilización para buscar "la complicidad de toda la sociedad para erradicar la violencia contra las mujeres, informar a las víctimas de sus derechos y de los instrumentos previstos para su protección, y conseguir un rechazo social hacia los maltratadores".