jueves, 30 de octubre de 2008

Por qué el 25 de noviembre es el día internacional contra la violencia haia las mujeres???


Hagamos un poco de Historia :
El motivo que llevó a la República Dominicana a solicitar este día fue por el macabro asesinato de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas dominicanas, que sucedió el 25 de noviembre de 1960 por orden del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. En 1981 se celebró en Bogotá (Colombia) el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, donde se decidió marcar el 25 de noviembre como el Día Internacional por la No Violencia contra las Mujeres recordando el asesinato de las hermanas Mirabal.[2] [3] En 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer, en la que se definió la violencia contra la mujer como todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la prohibición arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vía pública o en la vía privada. En dicha Asamblea se reconoció que eran necesarios "una clara declaración de los derechos que se deben aplicar para asegurar la eliminación de toda violencia contra la mujer en todas sus formas y un compromiso de los Estados y de la comunidad internacional en general para eliminar la violencia contra la mujer".[4] El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. La ONU invitó a gobiernos, organizaciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a organizar actividades dirigidas a sensibilizar al público respecto del problema en este día como una celebración internacional. El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (United Nations Development Fund for Women o UNIFEM en inglés) también observa regularmente de la jornada, y ofrece sugerencias para que otros las observen. En octubre de 2006 se presentó el "Estudio a fondo sobre todas las formas de violencia contra la mujer", que demuestra que existen obligaciones concretas de los Estados para prevenir esta violencia, tratar sus causas (la desigualdad histórica y la discriminación generalizada), así como investigar, enjuiciar y castigar a sus agresores.[5] Problema a nivel mundial [editar]Las mujeres de todo el mundo son objeto de violación, la violencia doméstica y otras formas de violencia, y a menudo están ocultas la escala y la verdadera naturaleza de la cuestión. Una de cada cuatro mujeres han sido violadas en algún momento de su vida en todo el mundo. Dependiendo del país, entre una y tres de cada cuatro mujeres son maltratadas físicamente en sus hogares de forma habitual. Cerca de 120 millones de mujeres han padecido mutilaciones genitales. Las violaciones han devastado mujeres, niñas y familias en los recientes conflictos en Ruanda, Camboya, Liberia, Colombia, Perú, Somalia, Uganda y la antigua Yugoslavia.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Un pequeño recuento de la Historia de la Teoria Feminista


Por qué comunicación social de género/periodismo de Género???

HISTORIA DE LA TEORÍA FEMINISTA






La ilustración y la articulación teórica de las vindicaciones feministas. El Cartesianismo como marco filosófico de la obra de Poullain de la Barre. El preciosismo como su referente sociohistórico. La expresión teórica de las “doléances” femeninas en la Revolución Francesa. Olympe de Gouges. La recepción de la Revolución francesa en Inglaterra: el círculo de los radicales. La figura y obra de Mary Wollstonecraft: Vindicación de los derechos de la mujer (1792). Rousseau como su referente polémico. La ciencia newtoniana como modelo metodológico. La hermenéutica bíblica ilustrada. Las implicaciones éticas del puritanismo.




El sufragismo. La lucha por el derecho de las mujeres al voto como expresión política de las vindicaciones ilustradas. La raíz abolicionista del sufragismo americano. La Declaración de Séneca Falls: fundamentación de los derechos de las mujeres desde el iusnaturalismo ilustrado. Elizabeth Cady Stanton y La Biblia de las mujeres. Susan B. Anthony y Lucy Stone. El movimiento sufragista en Inglaterra: Emmeline Pankhurst y Christabel Pankhurst. Las actividades filantrópicas como expresión de la solidaridad entre mujeres.


3. El feminismo español. Las raíces ilustradas del sufragismo en el siglo XVIII. Concepción Arenal: la reivindicación feminista en el contexto de la recepción del krausismo y la Institución Libre de Enseñanza. Figura y obra de Emilia Pardo Bazán. La masonería femenina en los orígenes del sufragismo. Clara Campoamor y el sufragio femenino en la Segunda República. La recuperación del debate feminista en tiempos de la dictadura. Feminismo y transición democrática.




John Stuart Mill y Harriet Taylor Mill: la reivindicación de los derechos de la mujer en clave utilitarista liberal. La defensa del individuo frente a la masa y el acceso de las mujeres al estatuto de individuos. El feminismo y el progreso de la humanidad. Influencia de los Mill en el feminismo liberal anglosajón.
Feminismo socialista y marxista. El socialismo utópico. Saint Simon y las saintsimonianas. Flora Tristán y la “Unión Ouvrière”. La influencia de Fourier en el feminismo de Tristán.

El materialismo histórico como marco teórico de la concepción de la mujer. El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, de Engels. Bachofen y Morgan como referentes antropológicos de la reconstrucción engelsiana. Clara Zetkin: el proyecto de organización internacional del movimiento femenino proletario en el contexto de la lucha contra el reformismo de la II Internacional y la polémica en torno a la relación entre “movimiento de masas” y Partido. El órgano de prensa femenina “Die Gleichheit”. La dimensión feminista de Rosa Luxemburgo. La aportación de August Bebel: “cuestión femenina” y “cuestión social” y criticas a las limitaciones del “sufragismo burgués”. Figura y obra de Alexandra Kollontai: revolución sexual y revolución proletaria.





Simone de Beauvoir: El segundo sexo. La mujer como “lo Otro” en la hermenéutica existencial. El método regresivo-progresivo en el análisis de la condición de las mujeres. Influencia de Beauvoir en el neofeminismo de los setenta. Interpretaciones y críticas de El segundo sexo.




El feminismo americano de posguerra: Betty Friedan y la mística de la feminidad. Planteamiento y nominación de “el problema que no tiene nombre”. La fundación de la NOW (Organización Nacional de Mujeres) y la lucha por la ERA (Enmienda Constitucional de la Igualdad de Derechos). De “la mística de la feminidad” a “la mística del feminismo” en La segunda fase. Sus nuevas propuestas.








El movimiento de Women’s Lib estadounidense en el contesto de la emergencia de los nuevos movimientos sociales. Caracterización general del “neofeminismo” – o feminismo post-sufragista- de los setenta; los nuevos temas y problemas vinculados a las concepciones ideológicas de mayo del 68: redefinición y ampliación del concepto de “lo político”, la “revolución sexual” como nuevo lema emancipatorio. Figura y obra de Kate Millet: Política sexual. La tematización del concepto de “patriarcado”. La crítica feminista a la revolución sexual desde el lema “lo personal es político”.
La mujer como eunuco, de Germaine Greer: lucidez y ambigüedades. Evolución de Greer hacia sus planteamientos en Sexo y Destino: el feminismo ante el tema de la población mundial. Paradojas de la crítica de Greer al etnocentrismo occidental.

Las feministas radicales de Nueva York. La Dialéctica del sexo en Shulamith Firestone: modulaciones en clave feminista del freudomarxismo. La mujer como clase sexual. La deriva del feminismo radical al feminismo cultural.





8. Psicoanálisis y feminismo. La polémica sobre la sexualidad femenina. El estructuralismo psicoanalítico: Lacan. La teoría de las “relaciones de objeto”. El psicoanálisis como método de desvelamiento del androcentrismo. Desarrollos feministas del psicoanálisis. Nancy Chodorow y Jessica Benjamín. Explicaciones psicoanalíticas de las construcciones androcéntricas: Jane Flax y E. Fox Keller.





9. El pensamiento de la diferencia sexual. El problema de la revalorización de la identidad femenina. Palabra de mujer, de Annie Leclerc. El grupo Política y psicoanálisis. La conceptualización de “la diferencia” de Luce Irigaray: Speculum. Otros discursos parafeministas: Hélène Cisoux, Julia Kristeva. La influencia del de-construccionismo y la “escritura femenina”. Críticas a la teoría de la identidad femenina de Irigaray.

Pensamiento feminista italiano contemporáneo. Carla Lonzi: Escupamos sobre Hegel. Los grupos de “autoconciencia”. “Rivolta Femminile”! y “Sottosopra”. “Donna é bello”. Colectivo Conciencia de explotada. El “más allá” del psicoanálisis como “rechazo de la ley masculina”. El análisis de Rossana Rossanda: el feminismo como síntoma de la crisis de la política. La Librería de Mujeres de Milán. El grupo “Diotima” y “el pensamiento de la diferencia sexual”. Noi donne. Luisa Muraro y ·el orden simbólico de la madre”.









10. Feminismo socialista anglosajón contemporáneo. Lidia Sargent. Sheila Rowbotham. Las relaciones entre capitalismo y patriarcado: la “dual systems theory”. Zilah Eisestein: el análisis del Estado americano como Estado capitalista patriarcal. Heidi Hartmann: la “ceguera del sexo” del marxismo y la “ceguera de la historia” del feminismo radical. La polémica en torno al “desgraciado matrimonio del marxismo y el feminismo”. Cristicas a las teorías del “dual system”: Iris Young y Barbara Ehrenreich. Hacia una ampliación del concepto de trabajo: el “trabajo emocional”·: Ann Ferguson; Sandra Lee. La respuesta nórdica de Anna Jonàsdottir. La base material no económica: el “poder del amor”.





11. El feminismo cultural estadounidense. Mary Daly y el ecofeminismo. La crítica de Adrienne Rich a la imposición de la heterosexualidad. Otras figuras relevantes: Susan Brownmiller y Kathleen Barry. La polémica en torno a la ley anti-pornografía: Catharine A. Mackinnon y Andrea Dworkin. Las feministas “pro-sexo”: Carole Vance, Ann Snitow.









12. El feminismo radical materialista: el análisis de la base material de la explotación de las mujeres. El “modo de producción doméstico”. ¿Quién es el enemigo principal?: obra e influencia de Christine Delphy. La revista Nouvelles questions féministes. La mujer como “clase social” en el feminismo español contemporáneo: Lidia Falcón.

Ecofeminismos. Feminismo materialista francés contemporáneo.





13. La polémica en torno al post-modernismo y el feminismo. Seyla Benhebib versus Judith Butler. Feminismo y post-estructuralismo francés: el feminismo nomádico de Rosi Braidotti.









14. Debates en torno al género: Gayle Rubin. La deconstrucción del género en la teoría lesbiana y gay.

Feminismo postcolonial: la crítica al etnocentrismo del feminismo occidental.





15. Feminismo y multiculturalismo. La política del reconocimiento. Nancy Fraser y el “enfoque dual” de la justicia. El debate con Iris Young.

Las mujeres y el Islam. El fundamentalismo islámico. La reinterpretación del Corán: Fatima Mernissi. La lucha por la laicización: Sophie Bessis.









16. Feminismo y Globalización: el nuevo modelo de desarrollo capitalista. Involución del Estado de Bienestar: su impacto sobre las mujeres.

El feminismo ante el nuevo paradigma tecnológico: Donna Haraway.






AMORÓS, Celia: Catedrática de Filosofía, U.N.E.D. Miembro del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid y directora del mismo en 1991, año en el que elaboró el programa para el curso “Historia de la Teoría Feminista” que comenzó a impartirse en ese año bajo su dirección.





CASTILLO, Ramón del: Profesor Titular de Filosofía, U.N.E.D.





COBO, Rosa: Profesora Titular de Sociología, Universidad de A Coruña.





DIO BLEICHMAR, Emilce: Doctora en Psiquiatría, psicoanalista.





LÓPEZ PARDINA, Mª TERESA: Doctora en Filosofía. Catedrática de E. S.





JIMÉNEZ PERONA: Ángeles: Profesora Titular de Filosofía, U. C. M.





MIGUEL ÁLVAREZ, Ana de: Profesora Titular de Filosofía, Universidad Rey Juan Carlos.





MOLINA, Cristina: Doctora en Filosofía.





NIELFA CRISTÓBAL, Gloria: Profesora Titular de Historia, U.C.M.





OLIVA, Asunción: Doctora en Filosofía. Catedrática de E. S.





OSBORNE, Raquel: Profesora Titular de Sociología, U.N.E.D.





POSADA, Luisa: Profesora Contratada Doctora de Filosofía, U.C.M.





PULEO, Alicia: Profesora Titular de Filosofía, Universidad de Valladolid.












Marcas: géneroydesarrollo

sábado, 20 de septiembre de 2008

Historia de otr@s




Este es un compromiso con las mujeres que de una u otra manera no han sido reconocidas por el poder político, las otras y las instituciones

pero sí guardando para sí los avances de las politicas sociales hacia las mujeres como instrumento de subordinación y sometimiento de las otr@s.

A la MEMORIA DE FARIDE HERRERA,nuestra compañera a quien siempre recordaremos por su beligerancia y fervor en defensa de los derechos de las humanas, antes de la dispersión de las miembras de la Casa de la Mujer Norte de Santander (algunas asesinadas, otras desplazadas, amenazadas y el exilio) y en asamblea general en la sede de Asinort habíamos acordado que llevara su nombre.

para saber más: ya que ella había sido una de las fundadoras *** Violencia directa contra las mujeres y sus familias**

La condición de discriminación y subordinación de las mujeres es un elemento fundamental que explica el tipo de agresiones de las que son víctimas en el contexto del conflicto armado, en el cual se desarrollan dinámicas y se fortalecen simbologías y prácticas orientadas a disputar o conservar el poder.
La violencia con base en la identidad de género reproduce prácticas discriminatorias que en situaciones de conflicto armado ratifican el poder de los hombres sobre las mujeres y el poder de las armas sobre la población civil, e interactúan simultáneamente con otras formas de discriminación basadas en identidades étnicas y en diferencias sociales. Las mujeres víctimas de la violencia lo son por ser mujeres y/o por desarrollar actividades sociales y políticas que son vistas por los actores armados como obstáculos para el desarrollo de sus proyectos militares.
(http://www1.umn.edu/humanrts/cases/espanol/Scolombia36-00.html)


Cómo nació?







Nació como una propuesta de la identificación de género de varios grupos de mujeres; tales como la Fensoagro, Anuc, Anmucic, Amas de Hogar, las Psicologas Beatriz Zuluaga, Liliana Vergel, las mujeres de Asinort, grupos de oración de la iglesia catolica, y es de reconocer el apoyo de Monseñor Luis Madrid Merlano y al entonces gobernador Antonio José Lizarazo quien siendo un gobernador jóven y su madre doña Leonor apoyaron muchas de las acciones .

Mujeres independientes de profesiones liberales como la conocida periodista Gilma Gámez quien desde la radio y su programa diario "Género Mujer" en 900 de la cadena Super y luego en Colmundo Radio inicio esa andadura cuando regreso de Venezuela del proceso de fortalecimiento de las ONG de mujeres y el apoyo de la diputada venezolana Argelia Laya que en capitulo aparte trataremos el I Encuentro Binacional de Mujeres propuso desde el espacio de la Radio las primeras acciones para el Departamento contituyendo una Casa que recogiera las acciones que se hacían menos fuertes tales como ese 8 de marzo del 91, luego fué el I Encuentro Binacional de Mujeres Véase información en El Tiempo bajo el título Encuentro Femenino De La Frontera como así lo reseñaron los más importantes diarios del país La Opinion de Cúcuta, El Tiempo..
(...) en los planes que desarrollan las comisiones encargadas de los programas de atención a la mujer de la frontera. El encuentro binacional de mujeres, denominado Descubramos la vida sin fronteras , se realizará (...)
eltiempo.com / archivo Encuentro Femenino De La Frontera
Con el propósito de impulsar proyectos comunes, orientados hacia el desarrollo integral de la mujer, y dar a conocer las políticas de Colombia y Venezuela para el desarrrollo femenino, mañana se realizará en Cúcuta el primer encuentro binacional de mujeres de la frontera. Al certamen asistirán representantes de Norte de Santander, por Colombia, y de Mérida, Táchira y Zulia, por Venezuela, quienes intercambiarán experiencias sobre problemas y solucions comunes a nivel familiar y social.

Los resultados de ese encuentro serán presentados en la tercera sesión plenaria de la Asamblea Regional Fronteriza que se llevará a cabo los días 25, 26 y 27 de noviembre en Cúcuta, para incluirlos en los planes que desarrollan las comisiones encargadas de los programas de atención a la mujer de la frontera.

El encuentro binacional de mujeres, denominado Descubramos la vida sin fronteras , se realizará en el hotel Arizona, con el apoyo de la Consejería Presidencial para la Juventud, la Mujer y la Familia, la asesoria departamental de Norte de Santander, y el Corpes Centro-Oriente, en coordinación con Gilma Gámez de la casa de la Mujer de Norte de Santander.

El Gobierno estará representado por el consejero presidencial Juan Lozano Ramírez, Elena Páez de Tavera y Yolanda Puyana, pertenecientes al área mujer de la misma consejería, y representantes del proyecto de comunicaciones para la infancia y la mujer del Ministerio de Comunicaciones. Liliana Vergel Canal del Programa Mujer de la Gobernación

Igualmente, participarán organizaciones no gubernamentales de mujeres como la Casa de la Mujer de Bogotá, Cine Mujer, Viva la Ciudadanía, Mujeres por la Democracia, y la Casa de la Mujer Nortesantander.

Las delegaciones venezolanas representan al ministerio para la promoción de la mujer, al de la familia, del estado del Táchira; a los partidos políticos Acción Democrática, Copei y Movimiento al Socialismo.

En forma simultánea al primer encuentro binacional de mujeres de la frontera se llevará a cabo una exposición pictórica con obras de mujeres venezolanas y colombianas.
Viernes 8 de noviembre de 1991 | eltiempo.com | Información general | ARTICULO

La violencia en Colombia ha aumentado de manera vertiginosa en los últimos años: los desplazados internos en Colombia ya rondan los tres millones. Muchos se ven obligados a refugiarse en los países vecinos y las víctimas más vulnerables suelen ser las mujeres. María* salió de Colombia con sus hijos buscando refugio en Venezuela y ha querido compartir con nosotros sus recuerdos, su lucha y cómo, por razones de seguridad, ACNUR la ayudó a reasentarse en España. Hacia ya un año que había llegado a Venezuela e intentaba orientar mi vida y la de mis tres hijos pequeños. Se me había reconocido el estatuto de refugiada después de las agotadoras idas y venidas para lograrlo.
Recuerdo el día que tuve que abandonar todo lo que más quería: mi casa, mi coche, mi perra, mi trabajo en el cual me sentía cómoda y gratificada porque no sólo ejercía mi profesión, sino que aportaba granitos de arena para construir un país con el que todos y todas soñamos y que hace ya más de medio siglo vive una guerra a la que llaman “de baja intensidad”.
Recuerdo aquel triste día cuando me enteré que formaba parte de una lista de 47 personas condenadas a muerte. Estaba en el funeral de uno de los que habían sido amenazados de muerte y un compañero de profesión me dijo: “te dejo en la capilla ardiente de la Alcadia pero no puedo recogerte ni dejarte en tu casa, ya sabes porqué”, y mi respuesta fue: “no, no lo sé”; él me dijo: “pregúntale a los representantes de la Cámara de Diputados que vinieron de Bogotá; ellos tienen una lista muy especial”. Me quedé atónita, no reaccioné y sentí pavor, pues sabía lo que significaba.
Recordé entonces a las mujeres que fueron asesinadas en Colombia cuando iban a buscar a sus hijos para exiliarse.

sábado, 23 de agosto de 2008

Tiempo de Feminismo.Celia Amorós



Tiempo de Feminismo.
Celia Amorós
Editorial Cátedra. Madrid 1997.
Reseña realizada por
©Simón Royo Hernández

Acostumbrados a la rápida producción escrita de nuestro tiempo, muchos de nosotros, al leer los clásicos de la filosofía universal, hemos añorado esas épocas lejanas en las que los estudiosos elaboraban pacientemente sus obras, durante años, madurando y reelaborando sus pensamientos para ofrecerlos después de una larga navegación. Pero tal nostalgia se nos demuestra infundada ante la presente obra. Estamos frente un libro que condensa diez años de reflexión en torno a las relaciones entre Feminismo e Ilustración. Una década de investigación que se nos ofrece magistralmente articulada por la directora del Instituto de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid.

La necesidad de estructurar un discurso feminista en la actualidad ha exigido esta reconstrucción de los vínculos que tal movimiento tiene con el proyecto ilustrado; la recuperación de las sendas perdidas que nos pueden permitir proseguir hacia el cumplimiento de los ideales emancipatorios de la filosofía moderna. Para colaborar en dicha empresa colectiva ha sido imprescindible la denuncia y corrección de los extravíos y deficiencias, tanto epistemológicas como éticas, que tal empeño ha supuesto desde el Renacimiento a nuestros días.

El pensamiento es ejercido aquí polémicamente, no se concibe otra manera, en primer lugar respecto a lo digno de recuperar en la historia que nos precede y en segundo lugar, en relación con el desvelamiento de las incoherencias de la razón universal. Entre los referentes polémicos del Feminismo Ilustrado encontramos no sólo a la razón patriarcal que a veces postula la igualdad en teoría con tanta obstinación como la incumple en la práctica; sino también el denominado Feminismo de la diferencia, que, aliado del movimiento de impugnación de la modernidad que se ha dado en llamar postmodernismo, se identifica con las caracterizaciones irracionales con las que se ha querido calificar a las mujeres, renunciando por ello a la reivindicación de la igualdad, basada en la capacidad racional de toda la especie.

La formación histórica del sujeto moderno se nos revela aquí como un proyecto inacabado que es necesario proseguir. El sujeto ilustrado, el ciudadano de las Declaraciones de Derechos Universales sin distinción de sexo, raza o religión, no es una realidad social alcanzada, sino un camino con altibajos que, pese a sus dificultades, no ha hecho más que avanzar a lo largo de la Modernidad.

La autora del estudio que reseñamos nos ofrecerá una definición del Feminismo que no se concibe fuera de la Modernidad: "Entendemos por feminismo, de acuerdo con una tradición de tres siglos, un tipo de pensamiento antropológico, moral y político que tiene como su referente la idea racionalista e ilustrada de igualdad entre los sexos" (p.70). Una tradición crítica y, sobre todo, autocrítica, la mejor prueba de esto último es el libro que nos ocupa.

Estamos ante una línea de pensamiento que precisamente para continuar su andadura en la actualidad, realiza una investigación retrospectiva, con la finalidad de ubicarse en relación con los caminos emancipatorios ya transitados orientándose hacia los todavía por recorrer.

Para saber el grado de Ilustración de una sociedad nada mejor que pasarle un test de feminismo, ya que el grado de emancipación femenina nos alerta sobre el grado de emancipación en general. Así se demuestra que las reivindicaciones de igualdad y universalidad, nódulos de la Modernidad, son las plataformas sobre las que la mujer ha podido acceder a una serie de derechos de participación socio-política que les han sido sistemáticamente vedados con anterioridad. El caso del sufragio universal es, aunque no el único, suficientemente significativo a este respecto.

Todos, hombres y mujeres, nacemos en una sociedad ya constituida y siempre en proceso de reconstitución, gozamos de ciertos derechos y libertades por los que no hemos luchado, sino que se los debemos a quienes, dando muchas veces sus vidas por promover su consecución, nunca pudieron gozar de ellos. Por eso tenemos contraida una deuda histórica y nuestras actitudes prácticas no pueden partir de cero y transitar desde el vacío, sino que tienen que inscribirse ya desde sus titubeantes comienzos en uno de los caminos abiertos por los predecesores; a partir de los cuales podran explorarse nuevas rutas y abrirse nuevas perspectivas, siempre adecuándose al presente en favor del futuro. También al nacer nos encontramos con una serie de injusticias socio-políticas que tienen su historia, sus defensores y sus representantes. Existe junto a la Historia de la Emancipación Humana una Historia Universal de la Infamia. Los dos bandos no son tan fáciles de delimitar como parece, porque las actitudes y reflexiones de los seres humanos son a menudo ambiguas y pecan de graves incoherencias. Recuperar lo coherente y combatir la irracionalidad en la sociedad, la Historia y en uno mismo, simboliza la gimnasia democrática de la filosofía de la modernidad, que pide constantes actualizaciones.

El recorrido historico-filosófico que lleva a cabo Celia Amorós en Tiempo de Feminismo constituye uno de esos procesos de feedback indispensables y permanentemente necesarios para la adquisición de una mayor coherencia colectiva. Un ejercicio genealógico por parte de una intelectual comprometida con el desbaratamiento de los prejuicios y los mitos, a través de la reconstrucción crítica de sus orígenes históricos. Aquí puede apreciarse el cumplimiento de la labor social del intelectual que, en palabras de Foucault, consiste en interrogar de nuevo las evidencias y los postulados, cuestionar los hábitos, las maneras de hacer y de pensar; disipar las familiaridades admitidas, retomar la medida de las reglas y las instituciones a partir de esta reproblematización... y, en fin, participar en la formación de una voluntad política (desempeñando su papel de ciudadano).

Celia Amorós, ciudadana y filósofa, no escribe sólo un libro feminista, sino nos aporta una reflexión filosófica sobre el feminismo. Su itinerario va en busca de la formación del suelo nutricio de la igualdad, que culminará en la concepción moderna de la subjetividad.

El nominalismo e individualismo de Duns Escoto, en la Baja Edad Media, constituye el punto de partida que nos llevará hasta el Renacimiento, cuyo significado para las mujeres es calificado como un alborear sin mañana; un oscuro amanecer que contanrá entre sus destellos con la prematura figura de Christine de Pizan (s.XV). Se estudiarán a continuación las virtualidades emancipatorias y reaccionarias de la Reforma protestante, buen ejemplo de los movimientos cuyas valoraciones han de resultar ambiguas para las mujeres y coextensivamente, para el proyecto ilustrado.

Con el análisis del cartesianismo se recupera una figura fundamental e injustamente olvidada, la de Poulain de la Barre (s.XVII), ya genuinamente moderno al trasponer la epistemología cartesiana en el ámbito social (pragmatización del cogito) y arribar, consecuentemente, a la proclamación de la igualdad de los sexos. La recuperación de este avanzado pensador que se situa entre Descartes y Rousseau es uno de los muchos méritos del libro que nos ocupa. La ineludible Mary Wollstonecraft y su Vindicación de los Derechos de la Mujer (1792) constituye el siguiente paso importante de los caminantes ilustrados, cuyas trayectorias resultarán exhaustivamente detallada a lo largo del libro que tenemos entre las manos.

Muchos otros personajes pueblan este escrito. Su autora dialoga con ellos socráticamente para provocar como efecto terapéutico, la fundamentación de una doctrina de la emancipación feminista, vinculada con la emancipación en general; la construcción de un discurso que hunde sus raíces más contemporáneas en dos líneas tan dignas de cruce como son la sartreana y la habermasiana.

Sería alargar demasiado esta reseña proseguir indicando las fuentes transitadas por un libro cuya alta erudición no implica aridez de lectura y que gratificará a cualquiera que se acerque a él; puesto que ilustrará en igual medida al especialista en filosofía y a cualquier otra persona con inquietudes intelectuales.

FEMICIDIO




TERESA DEL VALLE CATEDRÁTICA EMÉRITA DE ANTROPOLOGÍA SOCIAL


M e dirijo explícitamente a la violencia que se ejerce contra las mujeres y que se califica de «violencia feminicida» que abarca, entre otras: la familiar y la de su pareja, patrimonial, física, psicológica, sexual y que son categorías surgidas de la identificación de situaciones reales. Los móviles para esta clase de violencia se relacionan con el hecho de que la víctima es mujer e incluye, entre otras, variables de edad, situación económica, religión, ideología política. En muchos casos la violencia proviene de mandatos culturales como sería el castigo de muerte por adulterio. En otros se utiliza como arma política como sucede con las violaciones utilizada como arma salvaje en un conflicto armado. En la mayor parte de los casos se realiza en la vivienda que está a su vez amparada por una sofisticada elaboración de lo que representa como refugio del cuidado, atenciones y amor. El término feminicidio lo tomo del excelente trabajo que bajo la dirección de la antropóloga y parlamentaria Marcela Lagarde, se llevó a cabo por encargo de la Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión-LIX Legislatura y publicado como Geografía de la violencia feminicida en la República Mexicana en 2006.
Hay ya muchas autoras y algunos autores que afirmamos que este tipo de violencia se tiene que analizar desde La Crítica Feminista. Hacerlo desde otros marcos que no tengan en cuenta un saber elaborado para descubrir las desigualdades de género y especialmente para desentrañarlas, analizarlas y ver cómo se convierten no solamente en desigualdades sino en prácticas establecidas que desencadenan un tipo de violencia dirigida a las mujeres, es inútil. Para la mayoría se queda en un acontecimiento triste que genera artículos en los periódicos, repulsa social. Sin embargo la herida social permanece. Las mujeres de distintas edades reflexionan: podría haberme pasado a mí y eso se extiende a las hijas, las nietas, sobrinas, amigas, alumnas como una mancha de aceite que se expande y que es difícil de quitar. También genera miedo no hacia cosas extraordinarias sino hacia aquellas que forman parte de la vida cotidiana: pasear de noche, participar en las fiestas, habitar el hogar, hacer opciones de libertad que en última instancia pertenecen al ámbito de los derechos humanos. Y se convierten en extraordinarias cuando se instaura el temor por el acoso, la amenaza, la agresión y hasta la muerte. Las personas adultas nos volvemos hacia las jóvenes para comunicarles nuestra preocupación y transmitirles el miedo. Los medios de comunicación, ante el asombro que causa el feminicidio, abren interrogantes acerca de lo que pudieron ser los móviles de una muerte, un maltrato continuado. De cómo se sintieron las víctimas poco se sabe ya que es difícil hablar de ello porque la agresión se instaura en la intimidad del yo. Pero también por miedo, porque ese tipo de agresión es paralizante. Y en otras ocasiones, porque ya no están con nosotras.
En el análisis feminista la violencia que genera desigualdades y que en muchos casos llega a convertirse en feminicidio no puede analizarse como un hecho aislado producto de excesos que desculpabilizan como serían los del alcohol, las drogas o peor aún el exceso de los celos como expresión del amor posesivo. Es frecuente que todo ello vaya acompañado de una descripción de comportamientos normales del agresor que incluyen declaraciones de la vecindad, compañeros de trabajo que aseguran la normalidad del personaje. Frases como «era una persona amable que saludaba siempre» en el portal, ascensor, escaleras, son frecuentes. Y con ello, el asombro compartido de los que alguna vez se cruzaron. Todavía no me queda claro si con ello se quiere poner de manifiesto el horror de lo acaecido por inexplicable o la capacidad de transformación del agresor de vecino amable en asesino lo que por otro lado contribuye a aumentar la sensación de indefensión porque cualquiera puede convertirse en posible agresor. Tampoco se si se utilizan estas referencias al comportamiento normal para disminuir la culpabilidad o como un atenuante para la enajenación con la que se pudiera aminorar la culpa.
También en la reflexión sobre la violencia de género es importante tener una visión amplia y dinámica acerca de la importancia de la socialización temprana para ver cómo se inicia a la niña, al niño en su identidad y en el conocimiento y respeto de las identidades ajenas. Los modelos de las personas adultas influyen en ello. El antagonismo hacia el otro, la otra, van elaborando las referencias así como el valor que se atribuye a los comportamientos, tareas, formas de relación, de ocio de cada persona. La manera en las que iniciamos en los comportamientos de igualdad, de fluidez entre las tareas asignadas a los adultos en la casa. La manera de cómo se distribuye el espacio en la casa: frente al televisor, en la mesa, en las habitaciones o la valoración de las tareas realizadas por la madre frente a las que realiza el padre. Me parece difícil que la niña, el niño se eduquen en compartir tareas si ven que los mayores no lo hacen. La educación en la equidad tiene que ver con las consideraciones básicas del reconocimiento del valor de las personas por lo que son de manera que los roles no estén ya mediatizados por ser niño o niña porque ello se traducirá en la diferenciación en la adolescencia, en la juventud, en la edad adulta y en la vejez. Esto a su vez se ve reforzado por los «mandatos de género». Se entiende por estos últimos aquellas asignaciones diferenciadas en las que está presente el peso de la tradición de la cultura, de los valores y creencias. Los hay que abarcan desde el campo de la sexualidad hasta los atributos con que se definen a las mujeres y o a los hombres. Las maneras mediante las cuales diferencias entre niños y niñas marcan ya desigualdades. Con frecuencia los niños tienen una mayor libertad para ocupar más espacios, para transitarlos y se otorga un mayor protagonismo a actividades, cualidades consideradas masculinas.
Las dificultades que existen en la actualidad para que las mujeres puedan compatibilizar de manera armónica lo que es su vida personal, su vida laboral y su vida familiar también contribuyen a las diferencias que generan desigualdades entre las mujeres y los hombres.
Frente al análisis de las situaciones que inciden en desigualdades que desembocan en la violencia de género cabe también hablar de nuevas socializaciones. Abarcarían nuevos aprendizajes para superar comportamientos excluyentes hacia las mujeres. Incluirían la reflexión sobre las prácticas culturales que estereotipan comportamientos de manera que la superación de los estereotipos se vea como una expresión de libertad más que de salida de la norma. Resaltaría la repulsa hacia el cultivo del dominio masculino sobre la mujer como una forma de progreso ya que propiciaría comportamientos más fluidos e igualitarios.
Es evidente que los cambios suponen pérdida de beneficios para muchos varones mientras que suponen oportunidades que repercuten favorablemente en las vidas de las mujeres. Y finalmente pensar que cuanto más igualitar ia sea una sociedad más se beneficiará de aportaciones provenientes de las mujeres que de lo contrario se habrían perdido. En resumen: la sociedad no solamente no pierde sino que se enriquece.
Deseo profundamente que este sea el último artículo que tenga que escribir sobre el tema. Hoy lo llevo a cabo como una expresión pública de acompañamiento a la familia de Nagore Laffage. Estoy segura que mucha gente coincidimos en la repulsa al hecho y en la cercanía a su dolor. Considero que la violencia sexista cualquiera que sea es una lacra que corroe a la sociedad. El feminicidio es la expresión más extrema de la negación de la mujer. Y es por ello que requiere de un esfuerzo de toda la sociedad el cuestionar la desigualdad y socializarnos en la equidad real entre mujeres y hombres.

sábado, 19 de julio de 2008

desde alasmujeresnadanosesajeno 19 Jul 2008




Sin nombres, sin rostros ni rastros y la celebración de la fiesta nacional de Colombia, y el nacionalismo sólo esta contra los secuestros, pero no por los ejecutado/as
'Civiles en la mira'

Sin nombres, sin rostros ni rastros
Jorge Eliécer Pardo

Premio nacional de cuento sobre desaparición forzada “Sin Rastro”

tomado de ips del blog de C. Viera

A las amorosas mujeres colombianas

Como a mis hermanos los han desaparecido, esta noche espero a las orillas del río a que baje un cadáver para hacerlo mi difunto. A todas en el puerto nos han quitado a alguien, nos han desaparecido a alguien, nos han asesinado a alguien, somos huérfanas, viudas. Por eso, a diario esperamos los muertos que vienen en las aguas turbias, entre las empalizadas, para hacerlos nuestros hermanos, padres, esposos o hijos. Cuando bajan sin cabeza también los adoptamos y les damos ojos azules o esmeralda, cafés o negros, boca grande y cabellos carmelitas. Cuando vienen sin brazos ni piernas, se las damos fuertes y ágiles para que nos ayuden a cultivar y a pescar. Todos tenemos a nuestros NN en el cementerio, les ofrecemos oraciones y flores silvestres para que nos ayuden a seguir vivos porque los uniformados llegan a romper puertas, a llevarse nuestros jóvenes y a arrojarlos despedazados más abajo para que los de los otros puertos los tomen como sus difuntos, en reemplazo de sus familiares. Miles de descuartizados van por el río y los pescadores los arrastran a la playa a recomponerlos. Nunca damos sepultura a una cabeza sola, la remendamos a un tronco solo, con agujas capoteras y cáñamo, con puntadas pequeñas para que no las noten los que quieren volver a matarlos si los encuentran de nuevo. Sabemos que los cuerpos buscan sus trozos y que tarde o temprano, en esta vida o la otra, volverán a juntarse y, cuando estén completos, los asesinos tendrán que responder por la víctima. Si la justicia humana no castiga a los verdugos, la otra sí los pondrá en el banquillo de los que jamás volverán a enfrentarse a los ojos suplicantes de los ultimados.

Esta noche hemos salido a las playas a esperar a que bajen otros. Nos han dicho que son los masacrados hace varias semanas, los que sacaron a la plaza principal y aserraron a la vista de todos. Quiero que venga un hombre trabajador y bueno como los pescadores y agricultores de por allá arriba y que yo pueda hacerle los honores que no le dieron cuando lo fusilaron. Mis hermanas tirarán las atarrayas y los chiles para no dejarlos pasar, uno no sabe si el que le toca es el sacrificado que con su muerte acabará la guerra. Aquí todas creemos que nuestros difuntos prestados son los últimos de la guerra, pero en los rezos nos damos cuenta de que es una ilusión. Cuando traen ojos se los cerramos porque es triste verles esa mirada de terror, como si en sus pupilas vidriosas estuvieran reflejados los asesinos. Nos dan miedo esos hombres armados que quedan en el fondo de los ojos de los muertos, parecen dispuestos a matarnos también. Muchos párpados ya no quieren cerrar y, dicen en el puerto, que es para que no olvidemos a los sanguinarios. Los enterramos así, con el sello del dolor y la impunidad mirando ahora la oscuridad de las bóvedas.

Algunos están comidos por los peces y los ojos desaparecidos no dan señales del color de sus miradas. A muchos de los que nos regala el río y no tienen cara, nosotras les ponemos las de nuestros familiares desaparecidos o perdidos en los asfaltos de las ciudades. Pegamos las fotografías en los vidrios de los ataúdes para despedirlos con caricias en las mejillas. Fotos de cuando eran niños, con sus caras inocentes. Las novias hacen promesas, las esposas les cuentan sus dolores y necesidades y las madres les prometen reunirse pronto donde seguramente Dios los tiene descansando de tanta sangre. Las solteras les piden que les traigan salud, dinero y amor. Y cuando las palomas anidan en las tumbas es el anuncio de que deben emigrar para otra parte de Colombia o para Venezuela, España o los Estados Unidos.

Los primeros meses poníamos en sus lápidas las tristes letras de NN y debajo un número para que todos supieran que era un muerto con dueño, o mejor un desparecido reencontrado. Cuando nadie viene por ellos y las autoridades también los dejan a la buena de Dios, los dueños de los cadáveres los rebautizan con los nombres de sus muertos queridos. Es como un nacimiento al revés: parido entre el agua del río y lavado después en la arena. Les llevamos flores, les encendemos veladoras y les regalamos rosarios completos y unos cuantos responsos. Todas sabemos que en cada rescatado hay un santo.

Los lunes nos reunimos en un rezo colectivo porque ya todas tenemos muertos y sabemos que están muy solos y que todavía sienten la angustia de haber sido degollados, descuartizados o ejecutados con desmayo en la humillación. El dolor produce una mueca que nos hace respetar más al sacrificado. A los aterrorizados les tenemos más amor y consideración porque uno nunca sabe cómo es ese momento de la tortura lenta y cómo enfrentaron las motosierras, las metralletas, los cilindros bomba.

Cuando oímos los llantos colectivos de las viudas errantes buscando a sus muertos, en peregrinación por las riveras, como nuevos fantasmas detrás de sus maridos, les damos los rasgos corporales y les entregamos los cadáveres recuperados. Lloramos con devoción y esa misma noche se los llevan envueltos en costales de fique, sábanas viejas, en barbacoas o en los cajones simples que nosotras hemos alistado para los difuntos santificados. Romerías con linternas apuntando el infinito con estrellas como pidiendo orientación al cielo para no perderse en los manglares, tras la huella invisible del río. Lloran como nosotras la rabia de la impotencia. Cuando no encuentran al que buscan nos dejan su foto arrugada porque ya no importa tanto la justicia de los hombres sino la cristiana sepultura de los despojos.

Nos hemos contentado con recibir y adoptar pedazos porque tener uno entero es tan difícil como el regreso de nuestros muchachos que reclutaron para la muerte. Ellos no volverán, mucho menos las noticias porque la guerra se los come o los ahoga. Cuando no se los traga la manigua, los matan las enfermedades de la montaña o el hambre.

Nos han dicho que no somos los únicos en el puerto, que en Colombia los ríos son las tumbas de los miserables de la guerra. Los viejos nos han dicho que siempre los ríos grandes y pequeños albergan a las víctimas, desde la violencia entre liberales y conservadores de los siglos pasados cuando venían inflados, flotando, con un gallinazo encima.

Al reemplazar el NN en la lápida por el nombre de nuestro esposo o hijo, la energía que viene del cemento es como la que sentimos cuando nos abrazábamos antes de la desaparición. Lo sabemos porque al golpear la pared y empezar las conversaciones secretas, después de las palabras, aquí estamos, no estás solo, nos llega un vientecito tibio como el calor de los cuerpos de nuestros seres inmolados. Los santos asesinados son los mismos en todo el mundo, en todas las guerras y nosotras lo sabemos sin decírnoslo. A algunas de nuestras vecinas les han dicho que se vayan del puerto, que busquen en las ciudades un mejor porvenir para los niños y muchas se han ido sin regreso posible. Entonces regalan o encargan a su muerto, a su Alfredo o Ricardo, a su Alfonso o Benjamín, para que los guíe y cuide en los largos y miedosos tiempos del errabundaje. Así el puerto se ha quedado con muy pocos niños y las adolescentes desaparecen antes de que los padres las saquen de las zonas de candela. Por eso creemos que nuestros muertos, los descendientes sacrificados que nos da el río, reemplazarán a tantas familias que mendigan por Colombia. Mi esposo seguramente ha sido redimido por otra madre desconsolada, más abajo de aquí, porque hemos sabido que lo arrojaron desnudo y dividido, lo acusaban de enlace de los grupos armados. Tendrá otras manos y otra cabeza, pero no dejará de ser el hombre que amaré por siempre, así me lo hayan arrebatado untado con mis lágrimas. Se me ha acabado el agua de mis ojos pero no la rabia. El perdón, el olvido y la reparación, han sido para mí una ofensa. Nadie podrá pagar ni reparar la orfandad en que hemos quedado. Nadie. Ni siquiera el río que nos devuelve las migajas, nos da la comida para vivir y nos entrega los muertos para no perder la esperanza.

Nuestro cementerio no es de desconocidos como pretendieron hacernos creer. Nosotras no pedimos a nuestros muertos números de suerte ni pedazos de tierra para una parcela, pedimos paz para los niños que aún no entran en la guerra a pesar de que a muchos de nuestros sobrinos los han quemado o arrojado al agua. Los niños no llegan a las playas, no son pescados por manos bondadosas. Dicen que a ellos los rescata un ángel cuando los asesinan. El río los purifica.

Después de tantas noches de cielo hechizado, de tanto llanto contenido, mi hija ha quedado viuda. Por eso está conmigo esta noche en la orilla, rezando para que baje un hombre por quien llorar junto a nosotras. Más arriba hay chorros de linternas. Sabemos que cada uno tiene los muertos que el río buenamente le entrega. No importa que seamos un pueblo de mujeres, de fantasmas, o de cadáveres remendados, no importa que no haya futuro. Nos aferramos a la vida que crece en los niños que no han podio salir del puerto. A nuestras criaturas inocentes las hemos dejado dormidas para salir a pescar a los huérfanos de todo. Mañana nos preguntarán cómo nos fue y nosotras les diremos que hay una tumba nueva y un nuevo familiar a quien recordar.

Bajan canoas y lanchas. No sabemos si estamos dentro de un sueño o nosotras flotamos despedazadas en el agua turbia, en espera de unas manos caritativas que nos hagan el bien de la cristiana sepultura.

lunes, 14 de julio de 2008

FORO FEMINISTA EUROPEO


Foro feminista europeo
Varias redes europeas de mujeres, incluyendo el programa WPP, con sede en Holanda, organizan actualmente el Foro Feminista Europeo (European Feminist Forum EFF), que deberá tener lugar del 13 al 15 de julio de 2008 en Varsovia, Polonia. El EFF es tanto un proceso como un acontecimiento. Busca volver a politizar el movimiento feminista en Europa y explorar las agendas feministas de Europa hoy en día. En esta fase del proceso, se están creando grupos afines (Affinity Groups). Dichos grupos elegirán un tema de trabajo, desarrollando contenidos sustanciales que permitan hacer más fructíferas las discusiones durante el EFF. El WPP hace parte del Comité organizativo del EFF, así como del Grupo de afinidad sobre paz y seguridad. Para mayor información, por favor consulta los diversos temas que tratarán los grupos afines en el punto Web de EFF: